|
La Pimpinela Escarlata
del Vaticano
Monseñor Hugh Joseph
O´Flaherty
Fuente: Extracto
refundido del libro del periodista J.P. Gallagher: Púrpura y Negro;
de Ediciones Palabra. Madrid (1985). La versión original de este
libro apareció en Souvenir Press Ltd. London con el título ¨The
Scarlet Pimpernel of the Vatican¨.
Indice. Resumen.
Dedicatoria. Introducción. El Correo de Dios. La Junta Tripartita.
La Pimpinela Escarlata del Vaticano. La Primavera Roja. Apéndice.
Nota de Autor.
Resumen
La historia
real de Monseñor Hugh Joseph O´Flaherty, ¨Primo Notario¨ del
organismo más estricto y poderoso de la Santa Sede, el Santo Oficio
o Congregación para la Doctrina de la Fe, condecorado por Italia,
Canadá y Australia, y por el Congreso Norteamericano con la Medalla
de la Libertad, nombrado Comendador del Imperio Británico, y
convertido en Cardenal por el Estado Vaticano, que organizó un
sistema de eficacia increíble y extraoficialmente, con el fin de
esconder y lograr que escaparan de una muerte segura miles de
personas sin hacer distinción de raza, sexo, edad, nacionalidad o
creencia religiosa, que eran perseguidas indiscriminadamente por el
IIIer. Reich alemán durante la triste y penosa IIª Guerra Mundial.
Dedicatoria
El 15 de
agosto de 1944, Israele Zoller, su nombre y apellido original,
manifestaría por primera vez y confidencialmente al rector de la
Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, el Padre Paolo Dezza S.I.
que llegaría a ser cardenal, su intención de hacerse cristiano. La
gratitud del gran rabino de Roma hacia el Santo Padre Pío XII, por
salvar a miles de judios y su propia vida, y su estrecha relación en
el Vaticano durante la II G.M. decidieron al Dr. Eugenio Zolli
convertirse al catolicismo, culminando con el mismo nombre propio
del Sumo Pontífice, Cardenal Eugenio Pacelli, y en la pila bautismal
de la capilla de la Iglesia Santa María de los Angeles, el 13 de
febrero 1945, su adhesión a la Iglesia Católica, Apostólica y
Romana; su esposa Emma, añadió a su nombre María por la Iglesia en
que ambos se bautizaron el mismo día.
Introducción
El Cardenal
Pacelli fue coronado Papa el 12 de marzo de 1939, con el nombre de
Pío XII. En los meses que siguieron, no se cansaría de prevenir al
mundo sobre el peligro de una guerra, ni escatimó esfuerzos para
evitar que se extendiera. Sin embargo, estallaría en el mes de
septiembre, y el Estado Vaticano, con un escaso medio Km2 de
extensión se mantuvo neutral, haciendo de él un lugar de asilo para
cuantas personas pudiera, construyó refugios antiaéreos, cámaras
acorazadas, decretaría el toque de queda con la prohibición de
encender luces de noche, y estableció una red clandestina de agentes
por toda Europa, que se encargaba de recabar información sobre
prisioneros de guerra, refugiados y evadidos, ocupándose de ello el
Santo Oficio.
El Correo de Dios
En la Pascua
de Resurección del año 1941, el Papa Pío XII, nombraría a Monseñor
Bergoncini Duca, Nuncio especial de la Santa Sede, y a Monseñor Hugh
Joseph O´Flaherty, intérprete y secretario, con el fin de comprobar
el estado de los miles de prisioneros de guerra concentrados en
diversos campos repartidos por el norte de Italia, que encargados de
visitar a los soldados capturados, hombres cuyas familias no sabían
si estaban vivos o muertos, recababan la información necesaria que
luego radiaban por Radio Vaticano. De igual modo, y al margen de los
canales oficiales, con la ayuda de sacerdotes rurales consiguieron
entregar miles de libros, que incluían un devocionario elaborado
especialmente por Monseñor O´Flaherty para los presos, de la Cruz
Roja consiguieron hacerles llegar alimentos y medicinas, y
milagrosamente gran cantidad de ropa de abrigo para los fríos
inviernos itálicos, consiguiendo la destitución por las autoridades
italianas de varios de los comandantes de campos de concentración
que eran conocidos por su dureza . Su misión de ¨Corriere di Dio¨
continuaría hasta la Navidad de 1942 en que el Gobierno fascista
alertado por sus procedimientos al margen de las normas legales
decidió apartarle de los campos de prisioneros.
El Santo
Oficio seguía recibiendo miles de peticiones de italianos que
querían saber de sus hijos y esposos, y además los nazis y fascistas
habían activado la busca y captura de personas evadidas, sobre todo
de judíos y aristócratas contra el régimen. Y así como el Papa Pío
XII había decretado el asilo de los representantes diplomáticos
acreditados ante la Santa Sede de los países en guerra contra el
eje, que fueron concentrados en el Hospicio de Santa Marta, dentro
de las murallas del Vaticano, y en la parte posterior de la Santa
Sede, en el Colegio Teutónico, que extramuros gozaba de
extraterritorialidad, Monseñor O´Flaherty organizaría desde este
centro de operaciones estratégico, la red de refugiados y evadidos
más importante de la IIª Guerra Mundial, con un sofisticado sistema
de ocultación y fugas.
La Junta Tripartita
La rendición
de Italia el 3 de septiembre de 1943 y la tregua militar
subsiguiente, desencadenaron una auténtica evasión de prisioneros.
La mayoría solía dirigirse a Roma para buscar refugio, a la Basílica
de San Pedro, con objeto de acogerse al antiguo privilegio de asilo
eclesiástico. Algunos de ellos habían conocido a Monseñor O´Flaherty
en la época que visitaba los campos con Monseñor Duca, y acudían a
él, otros se los enviaba Secundo Constantini, encargado de la
Sección de Intereses Extranjeros de la Legación Suiza que ocupaba
parcialmente la antigua Embajada Inglesa, y había por lo menos
74.000 prisioneros de guerra británicos, también los Guardias Suizos
que garantizaban la seguridad del Vaticano escoltaban a muchos de
ellos ante la petición de auxilio... El 14 de septiembre, los
alemanes ocupaban Roma, era preciso, pues, encontrar alojamientos
seguros, alimentos y recursos económicos, lo cual suponía organizar
una red de refugio y abastecimiento en las entrañas del nazismo,
mientras la SS y Gestapo sembraban el terror en la ciudad eterna.
En el Hospicio
de Santa Marta, se encontraban las legaciones ante la Santa Sede, a
excepción de la planta baja ocupada por las oficinas del Vaticano,
se hallaban en el primer piso, diplomáticos yugoslavos, en la
segunda, el Encargado de Negocios de EE.UU., Mr. Harold Tittman y su
delegación, en el tercero, la legación francesa, en la cuarta, la
británica con Sir Francis Dodolphin D´Arcy Osborne, Ministro
Plenipotenciario inglés ante el Vaticano y su mayordomo, John May,
del cual Monseñor O´Flaherty diría años después : ... es un
verdadero genio, el hombre más astuto y más hábil que he encontrado
en mi vida... , ...
En el Colegio
Alemán o Teutónico, donde se escondieron bastantes evadidos residían
judíos, rusos y austríacos,... la princesa italiana Niní
Pallavacini, y otras destacadas personalidades como Carl Testa y el
historiador Hubert Jeding, así como el mismo Monseñor O´Flaherty,
gran conocedor de la sociedad romana que junto a John May,
informante clave y profundamente familiarizado con la gente del
pueblo, desempeñaron una labor secreta sin precedentes desde las
catacumbas cristianas.
Monseñor
O´Flaherty con el consentimiento implícito del Papa Pío XII, John
May con la ayuda extraoficial de Sir Francis D´Arcy, y el Conde
Sarsfield Salazar de la legación Suiza, que tramitaba las peticiones
de ayuda clandestina de Secundo Constantini, constituyeron la Junta
Tripartita, que se encargaría de refugiar y mantener escondidos en
conventos y monasterios, en la misma ciudad del Vaticano con un
millar de habitaciones, y en domicilios secretos de ciudadanos
romanos, a miles de personas evadidas, durante la ocupación de Roma,
y bajo amenaza de ejecución de quienes dieran cobijo a prófugos.
Monseñor O´Flaherty tendría organizado un prodigioso sistema de
huída y no tardaría en convertirse en el legendario héroe de la
novela de la Baronesa Orczy que le valdría el nombre de ¨La
Pimpinela Escarlata del Vaticano¨.
La Pimpinela Escarlata del Vaticano
Monseñor
O´Flaherty junto al Arco delle Campane, principal entrada a la
ciudad del Vaticano, en lo alto de las gradas que conducen a la
Basílica de San Pedro, solía esperar a quienes tenían problemas para
conducirlos hasta sitio seguro, no tenía en cuenta el toque de queda
si se trataba de acompañar a algún evadido a un nuevo refugio o de
salir en busca de dinero, ...desafiaba todos los peligros.
La Junta
Tripartita encabezada por Monseñor O´Flaherty, hombre de acción,
John May, la encarnación de la astucia, y el Conde Salazar, un
conspirador nato, se encargaría de crear una compleja red de
contactos en el mercado negro, confeccionaría documentos de
identidad falsos, y abastecería de dinero a las células de la
organización, que ponía mayormente a su disposición Sir D´Arcy.
Un cuarto
hombre, el Príncipe Filippo Doria Pamphili, contribuía con recursos
económicos necesarios a la causa, y la princesa Niní Pallavacini
ayudaba a dotar a los evadidos de documentación italiana, escoltando
a muchos de ellos hasta el Vaticano.
El Padre Borg
que introdujo a la familia Chevalier en la organización, estaba
compuesta por Henrietta, una madre heroina, dama viuda con 6 hijas y
dos hijos, que desempeñó un papel importantísimo en encontrar
alojamiento a los evadidos. Paul Chevalier que trabajaba con Secundo
Constantini en la antigua Embajada británica y pertenecía al
personal de la legación suiza, hacía de informante en estrecha
colaboración con otros miembros utilizando un código secreto que la
organización desarrollaría para nuevas entregas, porque las líneas
telefónicas romanas estaban intervenidas por el régimen, las
llamadas eran en clave : ¨... dile a mamá que llevaré dos libros a
casa ...(en Via dell´Impero)¨ mientras Radio Roma repetía sin cesar
comunicados anunciando que la ayuda a los evadidos sería castigada
con la pena de muerte, y se refugiarían en un apartamento ubicado
justo detras del hotel en el que las SS habían establecido su
cuartel general (en Via Firenze) ¨... No se preocupe Monseñor,
...Dios nos protegerá, estoy segura ...¨. El alquiler de ese piso y
de tantos otros corría a cargo de la organización que Monseñor
O´Flaherty puso en movimiento.
A comienzos
del otoño de 1943, varios centenares de romanos sabían de sus
movimientos, así como diplomáticos franceses, polacos,
norteamericanos y yugoslavos que recababan su ayuda para los
partisanos que estaban en contacto con campesinos italianos que
ayudaban a esconder en alquerías, ... a los milicianos procedentes
de los campos de prisioneros, y que acabarían constituyendo la rama
rural de la organización, por lo que Monseñor O'Flaherty tuvo que
desplegar todos los recursos a su alcance y extremar la cautela y
sus esfuerzos.
Cedo Ristic
buen amigo de Constantini, y que trabajaba en las oficinas de la
Cruz Roja Internacional (en Via Sardinia), tenía muchos amigos
campesinos y partisanos, con su Mercedes visitaba las tabernas con
una abultada cartera de mano y presencia impecable, y cada uno
recibía un fajo de billetes ¨...tome Ud. el dinero ...son liras
falsas... dicen que las imprimen dentro del Vaticano...¨.
Colin Lesslie,
el primer irlandés en pedir auxilio y compatriota de Monseñor
O´Flaherty, en su primer encuentro con él quedó convertido en un
Monseñor de la Curia - teja incluida: ¨... Bien, muchacho -
sonriendo benévolamente mientras con simpatía miraba a través de las
gafas - he venido para tratar de ayudarle. A ver qué podemos hacer
... Ahora, ... - susurrando - vamos a dar un paseo. Tranquilo. Seré
yo quien hable. No se extrañe si gesticulo un poco. Usted no
conteste. Asienta sin palabras, como si se mostrara de acuerdo con
lo que digo. Y rece lo que sepa ...¨
A la mañana
siguiente ya se encontraba a salvo en un piso franco (en Via
Domenico Cellini), y la única fuente posible de suministros era la
Cruz Roja Internacional, que tenía instalados sus almacenes en la
antigua Embajada de los EE.UU., justo enfrente de un cuartel lleno
de alemanes.
Miss Molly
Stanley tuvo un papel importantísimo en la red de evasiones, si los
nazis hubieran descubierto que era inglesa, la hubieran detenido
inmediatamente ¨...nadie reparaba en mí, porque soy
insignificante...¨ trabajaba con la Duquesa de Simonetta informando
a Monseñor O´Flaherty cuando llegaban nuevos huéspedes a la cárcel
de Regina Coeli (llamada así, paradójicamente, a causa de una
iglesia cercana consagrada a la Reina de los Cielos), de la que se
había ganado la simpatía de los carceleros ... era todo un poema
verla sonreir ingenuamente mientras comprobaban los paquetes que
llevaba a los prisioneros.
Colin Lesslie
se trasladaría a otro refugio que Monseñor O´Flaherty le había
facilitado por mediación de Molly, porque su aspecto le delataba
para pasar por italiano, debía trasladarse a las bodegas del Colegio
Americano ... en el que Monseñor McGeogh actuaba de enlace.
El Conde
Salazar y el Príncipe Doria tenían que mantener no sólo a los
evadidos que llegaban a Roma, sino también a los cientos - y después
miles - que permanecían escondidos en el campo, con familias de
labradores, y Monseñor O´Flaherty se encargaba de organizar
personalmente la recogida y distribución.
En el Palazzo
Doria (en Via del Corso), se encontraba con el Príncipe, su
secretario y algún que otro acaudalado romano, fue entonces cuando
la Comandancia de la Gestapo en Roma le acorraló ¨...Aguantad unos
minutos sin abrir - mientras se dirigía al zaguán, de donde partía
una estrecha escalera que se dirigía a las bodegas...tomó aliento y
trató de reflexionar deprisa... Sabía que los alemanes eran capaces
de registrar el Palacio hasta dar con él ... dio unos pasos más y
vio un rayo de luz , de una trampilla abierta en el muro caían
riadas de carbón , comenzó a trepar y viendo dos carboneros junto a
un camión aparcado, giró la vista alrededor y extendió sus brazos
para alcanzar un saco, se quitó rápidamente la sotana, lo mismo que
la teja y el alzacuellos, se enrolló la camisa alrededor de la
cintura, colocó su ropa en el saco que llenó de carbón, se embadurnó
la cara, el pelo, la camiseta, el pecho y los brazos, y al borde de
la trampilla aguardó a los carboneros ...pocos italianos entregarían
a alguien a la Gestapo si podían evitarlo...¨- De acuerdo, Padre -¨.
Con su saco al hombro empezó a caminar por el patio rodeado de SS
...A ninguno se le ocurrió pensar por qué el carbonero sacaba un
saco lleno...¨, y rebasando el portal junto a la cabina del
conductor se introdujo por un callejón lateral camino de la
salvación.
Todo el mundo
sabía que si lo detenían, nadie volvería a verle. Por esta razón,
paracaidistas alemanes montaban guardia día y noche al otro lado de
la línea blanca que separaba el Estado Vaticano de la Roma ocupada
para detenerle...¨Ese es Monseñor O´Flaherty, un cura irlandés que
está loco de remate... Es peligroso, y no debe vivir... Nos está
dando más quebraderos de cabeza que cien romanos juntos, y tal
situación tiene que terminar...¨ el Coronel Herbert Kappler,
Comandante en Jefe de las SS en Roma, no estaba allí para
inspeccionar la guardia, sino para ordenar un asesinato. Un soplo de
Giuseppe de la Questura le salvaría la vida, miembros de la Gestapo
sin uniforme pretenderían raptarle en el mismo Vaticano, y la
Guardia Suiza evitaría el secuestro. John May y un grupo de
yugoslavos se encargarían de llevarlos a un callejón y propinarles
una paliza, pero Monseñor O´Flaherty aunque era un boxeador
experimentado no aprobaría este tipo de métodos expeditivos
¨...Monseñor es demasiado bueno, demasiado inocente para vivir en un
mundo como éste ...¨
Molly Stanley
alertó a Monseñor O´Flaherty de que el Príncipe Carracula había sido
denunciado a Kappler, ¨...Tienes una hora si mis informes son
correctos... Lo traeré aquí como sea¨. Antes de transcurrido ese
tiempo el Príncipe se había convertido en un miembro de la Guardia
Suiza de relevo.
Ni que decir
tiene, que seguiría desarrollando su jornada de trabajo en el Santo
Oficio, a la cual había que añadir el tiempo dedicado a celebrar la
Santa Misa y dos horas diarias de devociones, mientras cubrían sus
ausencias durante el día en la escalinata de San Pedro.
Del millar de
habitaciones con que contaba el Vaticano, después de la guerra se
cuenta que estuvieron ocupadas por un número desconocido, pero
bastante elevado de personas, judíos sobre todo, que encontraron
refugio en ellas. Los nazis controlaban la ciudad. Noche tras noche,
Monseñor O´Flaherty siguió situándose en lo alto de la escalinata de
la Basílica de San Pedro, ante la plaza de la columnata de Bernini,
con sus 284 columnas, y coronada por 140 santos fundadores de
órdenes religiosas, flanqueada por dos fuentes cuyo murmullo del
agua ¨...semejaba una llamada misteriosa...¨ como él mismo describe
en su guía para visitar la ciudad eterna: ¨Roma Félix¨.
El 28 de
septiembre de 1943, los nazis exigieron a la comunidad judía de
Roma, dos millones de libras esterlinas en oro, y posteriormente los
detendrían y deportarían. En poco más de 24 horas, la nobleza romana
a instancias del Papa Pío XII había logrado reunir dicha suma. Al
terminar la guerra, el Gran Rabino de Roma, el Dr. Zolli, que no
había dudado en pedir ayuda a Pío XII, y había permanecido oculto en
el Vaticano, se convirtió al catolicismo. Por su parte, Su Santidad
aunque preocupado e inquieto por Monseñor O´Flaherty, al que podía
ver a diario desde la ventana de su estudio cuando hacía su
aparición en lo alto de las gradas, continuó haciendo la vista gorda
de quien hacía tiempo que estaba al tanto de sus actividades,
mientras los guardias suizos montaban guardia dispuestos a impedir
que cualquier alemán osase traspasar la línea.
Los alemanes
respetaron la neutralidad Vaticana y declararon a Roma como ciudad
abierta, por uno de aquellos milagros que ocurren una vez en la
vida, entre otras cosas, porque hasta entonces había sido despiadada
la persecución de los judíos que vivían en la ciudad y el Vaticano
era una vía de escape, el Colegio de Cardenales rebosaba de ellos.
Monseñor O´Flaherty escondió a muchos en su red de apartamentos, en
el Colegio Alemán y el de Propaganda Fide, les ayudaba a salir del
país o les proporcionaba documentación italiana falsa para que
pudieran permanecer en Roma. La Princesa Pallavacini poseía una
amplia variedad de documentos de identidad, robados, falsificados
por May, consumado dibujante y fotógrafo, y otros de procedencia
vaticana.
Los campesinos
italianos que solían vender sus productos en los mercados, llevaban
ocultos en sus carros a evadidos de los campos de prisioneros, y
traían de vuelta, dinero y suministros para los hombres de la rama
rural del Conde Salazar. El 25 de octubre recogido de una alquería,
el Comandante Sam Derry del Ejército Británico fue conducido a la
Basílica de San Pedro y de allí al Colegio Teutónico, era lunes día
en que los funcionarios de la Santa Sede tenían que entregar sus
¨dossiers¨ a los Cardenales, y el Reverendo Monseñor O´Flaherty que
trabajaba en el Santo Oficio tenía un trabajo abrumador, solo hasta
llegada la noche pudo salir acompañado de él en dirección al
Hospicio de Santa Marta, ¨...había logrado un doble perfecto de sí
mismo...¨ y reunidos con Sir d´Arcy y John May nació la organización
británica de ayuda a los evadidos. Además de la Junta Tripartita
(ahora cuatripartita, con la incorporación de Derry), otros
oficiales británicos internados en el Vaticano empezaron a llevar
los aspectos administrativos y burocráticos de la organización,
muchos utilizaron el sistema de pagarés firmados que enviaban por
valija diplomática para dar cuenta a sus familias de que se
encontraban con vida en el Vaticano o la Legación Inglesa.
Muchos son los
nombres de las personas que colaboraron con esta organización: Hugh
Montgomery, secretario de la legación inglesa que se ordenaría
sacerdote, el capitán Henry Judson Byrnes y el subteniente Roy
Charlton Elliot internados en el Vaticano, los tenientes Bill
Simpson y John Furman acogidos por la familia Lucidi, matrimonio que
había colaborado desde el principio con Monseñor O´Flaherty, ... A
partir de entonces, acompañado por el Padre Borg u otros sacerdotes
que resultaban vitales porque eran quienes suministraban provisiones
a los evadidos, uno solo de ellos llegaba a visitar hasta 24
refugios al día, Derry fue conociendo los distintos pisos,
apartamentos, hoteles, almacenes, monasterios, ... y adoptó un
sistema de claves para identificarse (por ej. ¨Golf¨ - Monseñor
O´Flaherty; ¨Mount¨ - Sir d´Arcy Osborne; ¨Seck¨ - Secundo
Constantini; ¨Emma¨ - Conde Sarsfield Salazar; ...), cientos de
personas acabarían ayudando a Monseñor O´Flaherty en su arriesgada y
humanitaria tarea.
No es de
extrañar que los oficiales ingleses que ahora trabajaban con él
tratasen de favorecer la causa de los aliados montando una red de
espionaje paralela a la organización. Derry, Simpson y Furman habían
establecido contacto con las tropas británicas del sur de Italia, y
lograrían establecer en Roma, cuatro emisoras portátiles
clandestinas. Pietro Tumati y Umberto Losena se encargarían de
suministrar los datos necesarios a las fuerzas británicas sobre los
evadidos.
De este modo,
se constituyó la división de tareas de la organización: Monseñor
O´Flaherty se encargaba de las visitas a los enfermos en los
hospitales y a los prisioneros de Regina Coeli, de organizar nuevos
refugios y de obtener provisiones, con la ayuda de John May y el
Conde Salazar, Furman y Simpson se responsabilizaban de conducir a
los evadidos hasta su refugio, distribuir el dinero y hacer que los
suministros llegaran a su destino, y Derry coordinaba las
operaciones. A partir de este momento, la ayuda económica provenía
además de Sir d´Arcy y el Príncipe Filippo, del Servicio de
Inteligencia Británico mediante operaciones con Londres a través de
Suiza y cambiando moneda en el mercado negro.
El hecho de
disponer de información sobre los presos o detenidos, era un medio
para prevenir cualquier registro sin aviso previo por parte del
ejército alemán, que recaería sobre aquellos domicilios en los que
su ¨padrone¨ con varios refugiados a su cargo hubiera sido
encarcelado o sometido a interrogatorio, y era necesario visitar a
los enfermos con el fin de recuperarlos lo antes posible, porque
eran quienes en caso de ver imposibilitada su huída de ser
descubierto su escondite tenían menos probabilidades de escapar.
Eran los mismos presos y a través de los contactos en Regina Coeli,
los que facilitaban los informes necesarios, y Monseñor O´Flaherty
como Molly Stanley solían visitar la cárcel, así como a los
impedidos, Madame Chevalier como enfermera, y Milko Skofic, como
doctor, cuando visitaban a los enfermos en sus domicilios, nunca
salían a la calle juntos, tomaban el tranvía Circolare Rossa que
recorría los suburbios de Roma, y se sentaban en asientos separados,
a la vista, y hacían el recorrido circular varias veces antes de
apearse, para asegurarse de que nadie les seguía.
Junto a las
tareas de rescate de los evadidos, desde la rama británica cada vez
era mayor el caudal de información que la organización recogía y
transmitía a los Servicios de Inteligencia de los aliados, hasta el
extremo de una lista completa de los evadidos y de su situación, un
croquis de la disposición de las tropas alemanas en la zona norte de
Italia y una serie de fotografías de los dispositivos de defensa
nazi en las proximidades de la frontera con Francia, a través de
Evangelo Averoff, que terminada la guerra sería nombrado Ministro de
Asuntos Exteriores de Grecia, y de su compañero Teodoro Meletiu, del
movimiento de resistencia griego. Asimismo, a través de Giuseppe de
la Questura, se disponía de informes que incluían las órdenes del
día de las SS, de los neofascistas colaboracionistas, y de la
Gestapo, también una lista de diversos distritos romanos en los que
los alemanes planeaban hacer una serie de registros en las próximas
noches, a partir del toque de queda de las 19 h. y con posterioridad
de las 17 h. 30m. que la organización de Monseñor O¨Flaherty con
riesgo de su propia vida siempre desafiaba.
Tras sucesivos
registros llevados a cabo por las SS a comienzos del mes de enero de
1944, se habían desalojado los pisos de Via Firenze y Via Domenico
Cellini, y en varias ocasiones registraron el domicilio de la
familia Chevalier en Via dell´Impero, de los Lucidi en Via Sciaiola,
... A mediados de mes, la riada de evadidos que inundaba Roma
adquirió grandes proporciones, ingleses, norteamericanos, de
nacionalidad hindú, sudafricanos, ... árabes musulmanes ... que
llegaban al Arco delle Campane para pedir asilo en el santuario de
la cristiandad.
La situación
todavía más difícil desencadenó varias detenciones, huídas,
capturas, ... que obligaron a extremar las precauciones, ¨... De
repente, sonó el timbre de la puerta. Abrieron enseguida, creyendo
que era Simpson, ... hombres de las SS... En el coche celular,
Furman, con increíble sangre fría, se las arregló para romper en
trozos diminutos sus documentos de identidad y un cuaderno de notas
con las direcciones y nombres, en clave, de destacados miembros de
la organización; luego, disimuladamente los fue tirando poco a poco
por el estrecho ventanal, ... mientras esperaba que le interrogasen
acertó a sacar la miga de un panecillo que guardaba en el bolsillo y
esconder una suma importante de dinero que hubiera hecho sospechar
... A Furman le aterraba pensar que los alemanes desarticularan la
organización y llegaran hasta Derry, ... Monseñor O´Flaherty, cuando
supo lo sucedido se sentó a la mesa de su despacho en el Colegio
Alemán y se pasó horas telefoneando a los sacerdotes que colaboraban
con él para rogarles que visitaran los refugios que les
correspondían y prevenir a los evadidos ... Durante varios días,
todos, en la organización, se pusieron en movimiento, trasladando a
los refugiados a nuevos escondites, cambiando todo el sistema para
restablecer la situación existente tras los primeros días de enero
... Monseñor O´Flaherty para interesarse por la suerte de los
prisioneros fue a la cárcel a visitar a Bruno Buchner que había sido
detenido con Furman ... Sólo quería decirle, Monseñor, que no he
hablado ... y que no hablaré pase lo que pase ...¨ . El 24 de enero,
Rino Messina, un barbero italiano que visitaba Regina Coeli casi
todos los días, hizo llegar a Derry, por medio de May, una nota en
la que Furman hacía un breve informe y facilitaba una lista de
evadidos que estaban en la cárcel, los prisioneros británicos iban a
ser llevados a paradero desconocido, días después escapó saltando
del tren cuando era deportado a un campo de concentración en
Alemania, y consiguió volver al Vaticano.
A raíz de
estos acontecimientos, el Barón Von Weiszacker, Ministro
Plenipotenciario alemán ante la Santa Sede, el cual expedía
salvoconductos auténticos para el personal que trabajaba en el
Vaticano, cuando no bastaban los que Monseñor O´Flaherty, con ayuda
de May y de la Princesa Pallavicini, expedían a través de la
imprenta del Vaticano, en una recepción en la Embajada de Hungría
advertía a Monseñor O´Flaherty de que había logrado convencer a
Kappler, al acecho en el vestíbulo de invitados, de que no
intentaría nada contra él esa misma noche, pero que si volvía a
abandonar el territorio de la Ciudad del Vaticano, podía estar
seguro de que le detendría, y acto seguido las autoridades del
Vaticano hicieron público un edicto limitando severamente las
salidas de los residentes, era todavía más importante que a él no le
capturasen cuando su ayuda era imprescindible mostrándose mucho más
cauteloso en sus movimientos.
La misma noche
en que los alemanes volvieron a visitar el apartamento de los Lucidi,
supo que habían detenido a Renzo Lucidi. Adrienne Lucidi, en una
ocasión durante el transcurso de una ópera se había atrevido a
acercarse y pedir un autógrafo al mismo Gobernador Militar de Roma,
durante las primeras semanas de la ocupación nazi había ejercido ese
cargo el General Stahel, austríaco y católico, pero Kappler lo había
destituído, y ahora en su lugar había nombrado al General Maeltzer.
Al terminar la guerra, se rumorea que esa era la firma que la
organización había utilizado para falsificar centenares de
salvoconductos. Monseñor O´Flaherty supo también que habían detenido
a Concetta Piazza de quien dependían suministros a los evadidos y
consiguió su liberación a través de una carta al Comandante en Jefe
del Alto Mando alemán, Mariscal Von Kesserling, redactada por la
misma detenida con una nota del Ministro Irlandés ante la Santa
Sede, Thomas Kiernan, que pertenecía a un pais neutral. La libertad
de Renzo se tramitó mendiante el Secretario de la Embajada de la
Francia de Vichy, Francis De Vial, que trabajaba para el movimiento
de la Francia Libre del General De Gaulle.
El Príncipe
Bismarck, Ministro Pleniponteciario alemán en Italia, mantenía
relaciones con Monseñor O´Flaherty y con los Kiernan, por lo que
cuando Derry quería obtener información, sabía a quien acudir, una
de las cuestiones clave fue saber si declararían Roma como ciudad
abierta, es decir, que abandonarían la ciudad sin lucha, y tal como
el Comandante en jefe de las tropas aliadas en Italia, el General
Alexander, declararía liberada Roma, ... aquella información había
sido de incalculable valor. El automóvil de la familia Kiernan con
matrícula del cuerpo diplomático, además de sus salidas oficiales
también servía para ayudar a trasladar fugitivos.
Una mañana, a
comienzos de marzo, Renzo Lucidi recibió una llamada telefónica de
Joe Pollack, a quien todos creían muerto, había sido un estrecho
colaborador de Simpson y Furman, llamaba desde el apartamento de Via
Domenico Cellini, que había sido desalojado. La fuga se produjo en
una estación de ferrocarril, aprovechando un desconcierto, emprendió
la huída. En este momento, sólo Monseñor O´Flaherty, Derry, Simpson,
... conocían dónde estaban situados todos los refugios, en cuanto a
Furman y Pollack desconocían la ubicación de los nuevos escondites
mientras habían estado detenidos, y los informes de Giuseppe de la
Questura eran cada vez más precisos apuntando a un delator en la
organización. Francis de Vial descubrió de quien se trataba,
Pasqualino Perfetti, había colaborado con la organización desde sus
inicios y conocía la situación de numerosos refugios de ingleses y
franceses, en pocos días veintiún evadidos fueron atrapados y más de
una docena de ¨padrones¨ italianos apresados.
Monseñor
O´Flaherty y Derry contabilizaron las personas que habían ayudado
hasta el mes de marzo, el número declarado fue de 3.423 personas.
La Primavera Roja
La mayoría de
los registros se producían en busca de comunistas, pues muchos de
ellos pertenecían al movimiento de resistencia, y las últimas
semanas estuvieron especialmente jalonadas por actos de sabotaje,
hasta que la operación del miércoles 22 de marzo a las 14 h. en Via
Massella desencadenó una masiva oleada de persecuciones. Derry que
no creía en estas acciones, se puso en movimiento mandando evacuar
todos los refugios por miedo a represalias. Furman fue a buscar a
Pollack y, los dos juntos, recorrieron los diferentes refugios para
avisar a los evadidos; sin embargo, no entraron ambos en los pisos:
mientras uno de ellos daba la voz de alarma, el otro vigilaba en la
puerta de la calle, con objeto de que si los alemanes estaban al
acecho uno al menos pudiese escapar e informar a Derry de lo
sucedido.
Sin duda días
antes, el 17 de marzo, festividad de San Patricio, santo patrón de
Irlanda, la providencia y Giuseppe de la Questura, habían salvado a
Monseñor O´Flaherty de una trampa tendida por Kappler, un aviso a
tiempo evitaría que se trasladara a Fara Sabina, una localidad a 50
Km. de Roma, en respuesta a una falsa petición de auxilio. Monseñor
O´Flaherty se salvaría pero el hermano Robert Pace, uno de sus más
eficaces colaboradores, caería en una trampa similar. El hermano Bob
como así le llamaban había sido quien condujo a una habitación
tabicada en casa de la familia Rienzo, en Via Roggero Bonghui, al
militar de mayor graduación evadido de un campo de prisioneros, el
Teniente General M.D. Gambier-Perry, que luego sería trasladado al
Hospital de las Hermanas de María, las ¨blue nuns¨ o ¨monjas azules¨,
Teodoro Meletiu fue quien conseguiría traerlo a Roma. El mismo día
en que Bob fue puesto en libertad, gracias a un mensaje a su
Superior, en la Casa Madre de los Hermanos de las Escuelas
Cristianas, que había sido habilitada como Hospital de campaña, y en
el que había cuidado a muchos oficiales alemanes heridos, quienes
intercedieron ante Ludwig Koch, responsable directo del cuartel
general de la Gestapo en Via Principe Amedeo, se produjo la
represalia. El coronel Kappler daría la orden, 320 ciudadanos
romanos, serían concentrados en las Cuevas Ardeatinas, en Domitilia,
repitiéndose los hechos ocurridos en la población de Lidice, en
Checoslovaquia.
A raíz de
estos acontecimientos, los nazis presionaron al Gobierno Suizo, por
lo que la legación helvética en la antigua Embajada británica tuvo
que suspender su labor de ayuda, bajo amenaza de detener a su
principal responsable en el plazo de 24 h. Asimismo, se lanzaría un
último aviso a los superiores de las principales órdenes religiosas,
por lo que el Padre Borg y los sacerdotes que tanto ayudaban a
Monseñor O´ Flaherty quedarían confinados en sus conventos y
monasterios, y en el Vaticano obligarían a clausurar todos los
accesos al Colegio Teutónico.
A primeros de
abril, Kappler y Koch habían logrado nuevos éxitos, principalmente
por culpa de Perfetti. Los alemanes habían empezado a detener en
plena calle a los sospechosos, trajeron nuevas tropas a la ciudad y
miles de miembros de las SS emprendían una oleada de registros, ...
en pisos cercanos al Vaticano, a los cuales Monseñor O´Flaherty iba
enviando los evadidos recién llegados, se escondía a los refugiados
en el sótano al que se tenía acceso a través de una trampilla
situada bajo una de las camas de sus habitaciones, ... o se
utilizaba una escalera para acceder desde el balcón del patio de
luces al piso de arriba mientras duraba el registro, ... en el
Colegio Americano, Colin Lesslie convertido en jardinero y aliado
con la primavera roja del Vaticano, es decir Monseñor O´Flaherty,
excavaría un profundo agujero bajo los macizos de flores del jardín,
en el cual se ocultaría si los nazis asaltaban el Colegio, ... a
petición de los interesados, hizo otros similares para los demás
refugiados, ... Derry llegaría a trazar un plan con Monseñor
O´Flaherty, para esconder a los evadidos en las catacumbas de Roma,
como habían hecho los primeros cristianos durante las persecuciones.
Era un plan muy detallado, que facilitaría a cada evadido un mapa
con las entradas, túneles y galerías subterráneas ...
Furman, en las
subsiguientes operaciones de rastreo de fugitivos por la ciudad, fue
obligado a bajar del tranvía en que viajaba con otros pasajeros,
mientras un destacamento registraba a sus ocupantes en el patio
interior de un bloque de apartamentos, sin pérdida de tiempo, sacó
la agenda del bolsillo, arrancó las páginas comprometedoras, las
rompió en pequeños trozos e hizo con ellos una bola de la que se
deshizo, ... y ahora su principal preocupación eran los paquetes de
tabaco que llevaba en los bolsillos, que fue extrayendo
disimuladamente, aplastó y dispersó en briznas, hasta que llegó su
interrogatorio, ... ¡sus papeles! - vociferó- ... la mayoría
protestaba declarando ser fascistas, otros aseguraban ser íntimos
amigos de jefes militares, ... él permanecería impertérrito, mudo,
impasible y sin palabras, ... sacaría un salvoconducto o tarjeta de
identidad firmada por el Ministro Plenipotenciario alemán ante la
Santa Sede, el Barón Von Weiszacker, ... un certificado o documento
que avalaba que trabajaba en el Vaticano en el Servicio Técnico ...
falsificado por la Princesa Pallavacini y May ... ¡puede irse!.
El 18 de
abril, Simpson sería detenido en casa de estraperlistas italianos
que operaban en el mercado negro. Todos los esfuerzos que hizo la
organización para tratar de localizarle fracasaron. Giuseppe no
obtuvo la menor pista, Molly no lo localizaría en Regina Coeli, las
investigaciones de la legación suiza no dieron resultado, ... En
realidad, Simpson permanecería encarcelado en una galería de la
prisión Regina Coeli vigilada exclusivamente por nazis y separado
del resto. Al cabo de 15 días, Simpson lograría entregar un mensaje
a Messina, ...
Unas horas más
tarde, el mismo día de la detención de Simpson, el Padre Roche,
agustino, que prestaba sus servicios en la Iglesia de San Patricio y
que era uno de los más fieles colaboradores de Monseñor O´ Flaherty
era capturado, aunque sería puesto milagrosamente en libertad al
cabo de unos días porque los fascistas pensaron que era un simple
sacerdote sin ninguna vinculación con la red ...
El Padre
Muster, era uno de los pilares de la organización y su captura un
duro golpe para Derry y Monseñor O´Flaherty ... viéndose perseguido
se dirigiría a la Basílica de Santa María la Mayor, también conocida
por Ntra. Sra. de las Nieves, pensando que si podía alcanzar la
escalinata que conduce a la entrada principal estaría en zona
extraterritorial, ... alcanzado el dintel de la puerta fue duramente
golpeado por un SS de paisano, ... un Guardia Palatino al verle,
corrió hacia él, y defendiéndole lo introdujo en el interior del
templo, pero apenas transcurridos unos minutos desde que llegaran a
la Sacristía, ... un escuadrón de las SS había rodeado el edificio
inmovilizando a los guardias palatinos y lo detuvieron,
trasladándole al cuartel general de la Gestapo en Via Tasso, ... Los
interrogatorios duraron 3 semanas sin cesar de rezar que Dios le
ayudase, mientras las autoridades del Vaticano intentaban su
liberación. El sacerdote duro, valiente y obstinado en una celda de
los sótanos, sin luz ni ventilación, permanecería 15 días más, hasta
su deportación a un campo de concentración en Alemania ... cuando el
tren se detuvo en las inmediaciones de Florencia, dejándole sólo
unos instantes, saltaría desde el furgón a la vía, y huiría
regresando a Roma cuando ya había sido liberada.
Madame
Chevalier abrió la puerta de su piso cuando llamaron, ... ¡Váyanse!
... ¡Deprisa! ... ¡Los alemanes nos están vigilando! ... escaparían
de las SS, mientras ponía en marcha un plan de fuga ..., sus hijas
irían abandonando el piso, ... no repararían en las mujeres ...
Monseñor O´Flaherty les buscaría una alquería a las afueras en la
que permanecerían hasta la liberación de Roma.
Así pues, la
situación de la organización, que ya alcanzaba las 3900 personas a
su cargo, se tornó crítica tras más de 40 detenciones en menos de un
mes. El 23 de abril, Derry envió una circular a los principales
responsables ... porque los alemanes redoblarían sus esfuerzos para
capturar a todos los evadidos ... no debían salir a la calle y
tenían que almacenar agua y alimentos en los refugios para resistir
durante un posible asedio a la ciudad ...¿ Cuando vienen ?, era la
pregunta que estaba en todos los labios ... Asomaron lágrimas a los
ojos de Monseñor O´Flaherty ... Ahora más que nunca es
imprescindible que hagamos todo lo que esté en nuestras manos, por
muy arriesgado que sea ...
El milagro se
volvió a producir cuando la providencia quiso que Ludwig Koch,
acérrimo perseguidor, recurriera a Monseñor O´Flaherty para evacuar
su familia de Roma, en las postrimerías de la ocupación, era el
principio del fin ... Necesito alguna garantía ... sólo si pone en
libertad al teniente Simpson ... me ocuparé de su esposa y su madre
... el plan consistía en llevarlas a Nápoles e internarlas en un
Convento ...
El 3 de junio,
May fue a ver a Derry y le dijo que un carro de combate inglés había
llegado hasta la villa del Papa, en Castelgandolfo ... En efecto,
los alemanes empezaron a retirarse entre el colapso de los
transportes y aprovisionamientos ... las tropas que protegían las
cárceles se fueron y los miembros italianos de la Gestapo de
prisiones desertaron ... los prisioneros abandonaron sus celdas...
había que trasladar a algunos evadidos para que los alemanes nos les
dieran caza. A lo largo de 2 días interminables, mientras se
retiraban de Roma, los rusos fueron trasladados a nuevos escondites
... Furman tendría un último encuentro con un oficial alemán, que le
daría el alto y le obligaría a correr ... como diría más tarde, si
lo hubiera hecho no lo hubiera contado ... siguió caminando despacio
y rezando... El domingo, 4 de junio, a la 19 h. 15 m., las
vanguardias de la 88 División Norteamericana llegaban a la Plaza de
Venecia, en el corazón de Roma; los franceses avanzaban por la Via
dell´Impero y las tropas inglesas empezaban a desfilar por Via
Nazionale.
Desde el
balcón de la Basílica de San Pedro, el Papa Pío XII, con voz rota y
emocionada, pronunciaría las siguientes palabras: ¨Hace unos días,
todos temblábamos por la suerte de Roma. Hoy, damos gracias a Dios
porque ambos ejércitos contendientes han colaborado para preservar
la Ciudad Eterna ...¨ , y concluyó dando la bendición ¨Urbi et Orbi¨
... en la capilla del Hospicio de Santa Marta, una figura legendaria
pemanecería de rodillas rezando y dando gracias a Dios...
En el momento,
de la liberación de Roma, la organización tenía a su cargo 3925
evadidos y perseguidos. De ellos, 1695 ingleses, 896 sudafricanos,
429 rusos, 425 griegos, 185 norteamericanos y el resto de otras 20
nacionalidades. El Papa Pío XII lo sabía, y el Cardenal Ottaviani,
su superior más directo en el Santo Oficio, también lo seguía de
cerca, y ambos asentían en silencio ...
La Comisión
Aliada expidió 75000 certificados de servicios prestados y repartió
alrededor de un millón de libras esterlinas en indemnizaciones, y
miles de soldados italianos prisioneros fueron internados en Africa
del Sur, por lo que sus familiares acudían al Santo Oficio para
recabar noticias, estas tareas duraron varios años. De este modo,
Monseñor O´Flaherty, volvería a convertirse de nuevo en el ¨Corriere
di Dio¨ , encargando a un grupo de sacerdotes que confeccionaran
listas de prisioneros y le mantuvieran informado, ... colaborando en
el traslado a Israel de muchos judíos que habían salvado de la
persecución nazi, ... porque su misión consistía en ayudar a los
desamparados, ... Aquellos años, Monseñor O´Flaherty llevó a cabo
otra obra de misericordia: el Coronel Kappler, enemigo durante la
ocupación de Roma, había sido juzgado y condenado a cadena perpetua
en la prisión de Gaeta, a mitad de camino entre Roma y Nápoles,
nadie iba a visitarle, excepto él todos los meses, ... en marzo de
1959 le impartió el sacramento del bautismo...
Apéndice
Fuente: Agencia de
Noticias Zenit - 26 de septiembre de 2003.
Las parroquias
y conventos de Roma acogieron a miles de judíos durante la II G.M.,
arriesgando su vida a pesar de la persecución. A partir de 1943,
cuando los nazis lanzaron su objetivo de exterminio del pueblo judío
en Italia, 155 parroquias y decenas de conventos salvaron a 4.447
judíos. Así lo revela una lista realizada en 1945 por el padre Beato
Ambord, documento histórico que fue hecho público el martes, 26 de
septiembre de 2003, en una conferencia organizada en Roma por la
Coordinación de historiadores religiosos. En el simposio se constató
que la obra de ayuda de la Iglesia en realidad fue mucho más amplia.
De hecho, se ha confirmado que al menos 7 casas de religiosas y 9
congregaciones religiosas no aparecen en la lista de instituciones
que acogieron a judíos perseguidos.
Nota de
autor
José María
Amenós Vidal. Miembro Fundador y Administrador de la Fundación
Psicología y Cristianismo (FPC). c/ Museo, núm. 26 - 1º 1ª. 08912.
Badalona (Barcelona). España. Tel. 93 464 48 67. e-mail:
psicologiaycristianismo@catholic.org URL: http://psicologiaycristianismo.catholicweb.com
|