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Liberado un obispo católico
detenido en China, monseñor Yao Liang
XIWANZI/STAMFORD, miércoles,
27 abril 2005 (ZENIT.org).- El obispo
auxiliar de la diócesis de Xiwanzi –en Hebei--, monseñor Yao Liang,
de cuya detención --ocurrida el 31 de marzo-- se tuvo noticia en
plena conmoción por el fallecimiento de Juan Pablo II, ha sido
liberado hace una semana.
«The Cardinal Kung Foundation» (www.cardinalkungfoundation.org)
--con sede en Stamford (Connecticut, Estados Unidos), que se dedica
a la promoción de la libertad religiosa de la Iglesia católica en
China-- ha confirmado a Zenit la puesta en libertad del prelado, si
bien no es posible precisar la fecha exacta de la misma.
De la denuncia de esta última detención se hizo portavoz el 3 de
abril «The Cardinal Kung Foundation», alertando del desconocimiento
del paradero del prelado de más de 80 años.
Éste, antes de su arresto, había estado bajo presión por parte de la
autoridad China para que rompiera sus vínculos con el Papa y se
uniera a la «Iglesia católica oficial» --o «Asociación Patriótica»,
con la que el gobierno chino busca ejercer su control sobre la
Iglesia y cuyo objetivo es crear una Iglesia independiente de la
obediencia al Papa--.
En cualquier caso, el obispo rechazó hacerlo, explicó un comunicado
de prensa de la Fundación creada por el cardenal Ignatius Kung
Pinmei, fallecido en marzo de 2000, obispo de Shanghai que tuvo que
exiliarse en los Estados Unidos.
Los fieles de la diócesis de Xiwanzi creen que la negativa del
prelado a unirse a la «Iglesia oficial» pudo ser la razón de la
detención.
La denuncia de «The Cardinal Kung Foundation» seguía a otra alerta
suya del 30 de marzo, relativa a la detención del padre Zhao KeXun,
de 75 años, sacerdote y administrador de la diócesis de Xuanhua --Hebei--.
Igualmente la fundación dio la voz de alarma sobre el padre Wang
JinLing, de Zhangjiakou, también de más de 80 años, quien fue
detenido el pasado 1 de abril, otra vez sin razón de arresto ni
paradero conocido.
Y subrayó que la autoridad china estaba intensificando la vigilancia
de los obispos «clandestinos» --la Iglesia clandestina en China,
fiel al Papa, está formada por católicos que no aceptan el control
ejercido por el gobierno comunista a través de la «Asociación
Patriótica», institución que se atribuye el derecho de nombrar
obispos o controlar otros muchos aspectos de la vida de la
Iglesia--.
Es la situación del obispo Hao JingLi, de 89 años –de Xiwanzi--, y
del obispo Jia ZhiGuo, de 71 años –de Zhengding--. Ambos, de Hebei,
están bajo vigilancia las 24 horas del día por parte de la oficina
china de seguridad. Nuevamente, se desconocen las causas de este
control.
Precisamente, en plena agonía de Juan Pablo II, el último comunicado
de la Santa Sede respecto a situaciones que traspasan las fronteras
del Vaticano, denunciaba el 2 de abril la detención de dos obispos,
un sacerdote y un laico en China continental.
Alguno de ellos forma parte de la lista de 18 obispos y 19
sacerdotes arrestados o sometidos a régimen de aislamiento que el
mes pasado difundió la agencia «AsiaNews» y que fue entregada a la
embajada de China en Estados Unidos por un representante de la
Conferencia de Obispos Católicos de ese país.
Pekín rompió sus relaciones con la Santa Sede en 1951, expulsando al
nuncio apostólico, el arzobispo Antonio Riberi. Para reanudar
relaciones, China pone dos condiciones: que el Papa no interfiera en
la situación religiosa del país (entre otras cosas, que no nombre a
los obispos) y que renuncie a sus relaciones con Taiwán.
El presidente de «The Cardinal Kung Foundation», Joseph Kung,
recuerda en la última nota de prensa que «aún hay numerosos obispos
católicos, sacerdotes, religiosos y fieles en prisión porque no
rompen sus vínculos con el Papa para unirse» a la Asociación
Patriótica. |
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