|
Quién es Joseph Ratzinger
El
nuevo Papa viene de una familia campesina. Participó como soldado
del ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial, y en 1951 fue
ordenado sacerdote
(EFE).
Benedicto XVI nació Joseph Ratzinger en Marktl am Inn, diócesis de
Passau, en Baviera, Alemania, el 16 de abril de 1927, hijo de un
comisario de gendarmería que provenía de una familia de
agricultores.
El nuevo
Santo Padre es el prelado alemán que representa la línea más
dogmática de la Iglesia, con unas ideas que a menudo chocan con las
corrientes liberales de su país de origen, donde se le ha llegado a
acusar de inquisitorio.
Ratzinger
ha aparecido en todas las polémicas dentro de la Iglesia católica
para frenar los intentos de reforma de sus colegas más progresistas.
En Alemania, por ejemplo, su nombre va ligado al pulso que mantuvo
el cardenal Karl Lehmann, presidente de la Conferencia Episcopal
alemana, en torno al debate sobre el aborto.
"Ir
contracorriente y resistir a los ídolos de la sociedad contemporánea
forma parte de la misión de la Iglesia", es una de sus máximas y en
las meditaciones del último Viernes Santo criticó que el hombre
actual no cree en nada y se deja arrastrar por un nuevo paganismo.
El flamante
Sumo Pontífice suma diversos títulos: Obispo de Roma, Vicario de
Jesucristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Sumo Pontífice de
la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Primado de Italia,
Arzobispo Metropolitano de la Provincia de Roma, Soberano del Estado
de la Ciudad del Vaticano y Siervo de los Siervos de Dios.
Hace seis
décadas, en los últimos meses de la II Guerra Mundial, el joven
Ratzinger fue llamado a filas en los servicios auxiliares
antiaéreos. Terminada la contienda, estudió en la Escuela Superior
de Filosofía en Freising y en la Universidad de Múnich, por la que
obtuvo el doctorado en Teología.
Ordenado
sacerdote el 29 de junio de 1951, Ratzinger continuó sus estudios y
más tarde comenzó a ejercer la docencia en el seminario de Freising
(1957).
Fue
profesor de Teología en las universidades de Bonn (1959-1963),
Munster (1963-1966) y Tubinga (1966-1969) y de Dogmática e Historia
del Dogma en la Universidad de Ratisbona, en la que de 1969 a 1977
fue vicerrector.
Con
anterioridad, de 1962 a 1965, intervino como consultor del arzobispo
de Colonia en el Concilio Vaticano II y constituyó, con J.B. Metz y
Kasper en Munster, el centro más prestigioso de Teología de
Alemania.
Miembro de
la Comisión Teológica Internacional, el 24 de marzo de 1977 fue
designado por el Papa Pablo VI arzobispo de Múnich y Freising,
puesto en el que fue consagrado el 28 de mayo siguiente.
El 27 de
junio de 1977 fue creado cardenal y ese día recibió la birreta roja
y el título de Santa María Consolatrice al Triburtino.
En esos
años, Ratzinger asistió a la IV y V Asamblea Ordinaria del Sínodo de
los Obispos, en Ciudad del Vaticano; fue el enviado especial del
Papa al III Congreso Mariológico Internacional, en Guayaquil,
Ecuador, 1978; y fue relator y miembro del secretariado general
durante los años 1980 a 1983.
En 1981,
fue designado por el Papa Juan Pablo II prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (órgano fundado en 1542 como Sagrada
Congregación de la Inquisición Universal, conocido como el Santo
Oficio) que se encarga de vigilar la ortodoxia de la doctrina
católica.
Al frente
de la citada congregación, Ratzinger ha sido responsable de las
medidas disciplinarias adoptadas por el Vaticano contra los teólogos
de la liberación en Iberoamérica y de otros miembros de sectores
aperturistas de la Iglesia.
Desde este
puesto, en 2003 el Papa le encargó la elaboración de un compendio
del Catecismo de la Iglesia Católica, diez años después de la
publicación del mismo.
Presidente
de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica
Internacional, el 15 de febrero de 1982 renunció al gobierno
pastoral de la Archidiócesis.
En 1986 y
en 1991 Juan Pablo II le renovó en el puesto de prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, a pesar de que la práctica
de la Iglesia es no reconfirmar a un prefecto de esta congregación
para un tercer mandato.
Estrecho
colaborador del Papa Juan Pablo II ha representado al Sumo Pontífice
en numerosas ocasiones. Fue el enviado especial del Papa a las
celebraciones por el XII centenario de la creación de la diócesis de
Paderborn y ha asistido a las Asambleas ordinarias y especiales del
Sínodo de Obispos.
El 5 de
abril de 1993, fue nombrado Obispo del Título de la sede
suburbicaria de Velletri-Segni y en noviembre de 1996, coincidiendo
con el fin del cuarto mandato al frente de la Congregación de la Fe,
Juan Pablo II decidió que Ratzinger permaneciera en este puesto por
tiempo indefinido.
Desde el 30
de noviembre de 2002 era además decano del Colegio Cardenalicio.
Sustituyó en el cargo a Bernadir Gantín. Como tal, Ratzinger era el
"primus ienter pares" entre los purpurados, y a él correspondió
convocar a los cardenales para el cónclave tras la muerte del
Pontífice.
Desde este
puesto, ha dirigido las votaciones en el cónclave y era él el
encargado de preguntar al cardenal elegido si aceptaba o no ser el
nuevo Papa. Las normas prevén que, en caso afirmativo, a él le
correspondía preguntar por el nombre con el que querrá guiar la
Iglesia.
Joseph
Ratzinger era en la curia miembro de las siguientes congregaciones:
Iglesias Orientales, Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos,
Obispos, Evangelización de los Pueblos, Clero y Educación.
Desde 1992
formaba parte, como miembro asociado, de la Academia de las Ciencias
Sociales y Políticas de París y es doctor "honoris causa", desde
1998, por la Universidad de Navarra (España) y desde el año 2000,
por la Facultad Teológica Papal de Wroclaw, al sur de Polonia.
Joseph
Ratzinger ha escrito numerosos artículos y libros, muchos de ellos
han sido traducidos a diversos idiomas. De sus obras destacan:
"Iglesia, ecumenismo y política", "Svolta por l'Europa", "Evangelium,
Katechese, Katechismus", "Ser cristiano en la era neopagana", "La
sal de la tierra", y "Mi vida. Recuerdos (1927-1977)", obra
autobiográfica.
En
septiembre de 1991 se recuperó satisfactoriamente de una hemorragia
cerebral que le obligó a permanecer hospitalizado durante diez días
en la Clínica Pío XI de Roma. |